Sin duda es una de las galletas Americanas más conocidas por todos. Cuando empiezas a comer la primera ya no puedes parar y te conviertes en el monstruo de las galletas.
Son sencillas de realizar y tan solo tienes que tener en cuenta unos detalles. Te aconsejo que la mantequilla esté fría de la nevera cuando comiences a realizar la masa. Si ves que está demasiado suave al acabar la mezcla, refrigérala al menos durante 30 minutos. Pero si no tienes tiempo para dejar reposar la masa en la nevera moldea las galletas directamente, estarán más pegajosas pero el resultado final es igual de bueno.
Al hornearlas ten en cuenta que cada horno es diferente, a mi me funciona a 200º C y durante 12 minutos. La primera vez que las hagas pon tan solo unas pocas galletas y si ves que se te queman baja la temperatura de tu horno a 190ºC y ajusta el tiempo de cocción.
Por último, cuanto estén horneadas verás que las galletas están blandas, esto es porque se endurecen después, cuando el azúcar se enfría.
CHOCOLATE CHIP COOKIES
Para: 25- 30 unidades
Preparación: 30 minutos
Horneado: 10-12 minutos
Dificultad: Muy fácil
Ingredientes:
- Harina 220 gr.
- Mantequilla 125 gr.
- Pepitas de Chocolate al 70% 175 gr.
- Azúcar blanco 45 gr.
- Azúcar moreno 90 gr.
- Huevos 1
- Levadura en polvo (Royal) 1 cucharadita
- Extracto de vainilla 1 cucharadita
- Sal ½ cucharadita
Elaboración:
- En un cuenco grande mezcla la mantequilla fría cortada a dados y las dos clases de azúcar. Añade el huevo, el extracto de vainilla y la sal. Mézclalo todo bien hasta que quede bien ligado.
- Pasa la harina junto con la levadura por un tamiz o un colador fino.
- Agrega la harina a la masa y mezcla con las manos, cuándo ya este bien incorporado añade las pepitas de chocolate.
- Si la masa esta demasiado blanda y se te pega en exceso a las manos introdúcela durante media hora en la nevera.
- Mientras precalienta el horno a 200º C y forra una bandeja de horno con papel sulfurizado.
- Retira de la nevera la masa y con ayuda de una cuchara sopera coge un poco de masa, moldea dándole forma de bola y aplástala ligeramente con las manos, disponlas en la fuente de horno dejando un poco de espacio entre ellas.
- Hornéalas durante 10 o 12 minutos, o hasta que estén doradas por los bordes.
- Pasado este tiempo retira y deja enfriar sobre una rejilla.
¡Listo!





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